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inpantalla o nsign.tv: ellos no publican el precio

nsign.tv es española, de Barcelona, y juega en redes grandes: «del piloto en una tienda a toda la red». Lo primero que notará al compararlos es que no hay forma de saber lo que cuesta sin hablar con un comercial.

Cuándo le conviene nsign.tv. Si gestiona una red de decenas o cientos de pantallas con varios departamentos detrás —marketing, operaciones, TI— y necesita a alguien que le acompañe el despliegue, ese es su terreno y llevan años en él.

Punto por punto

 inpantallansign.tv
Precio por pantalla y mes9,90 € + IVA · 7,90 € desde 10 · 5,90 € desde 50, publicado en la webNo lo publican: hay que pedir una llamada
Puede darse de alta usted soloSí, y tener la primera pantalla emitiendo el mismo díaNo: el camino es contactar con ventas
Prueba14 días completos, sin tarjeta y sin hablar con nadieDemostración con un comercial
A quién se dirigeDe una pantalla a unos cientosRedes grandes y despliegues por fases
Dónde estánAlicanteBarcelona
Informe mensual de servicioSí, automático el día 1, y en versión para un cliente no técnicoNo lo publican en su web

Tarifa de nsign.tv: No lo publican. Su web pide una llamada para hablar de precio (comprobado el 24-09-2026: no hay página de tarifas accesible). Fuente: nsign.tv, consultado el 24-09-2026.

Lo que de verdad nos diferencia

Preguntas frecuentes

¿Es inpantalla más barato que nsign.tv?

Depende del caso, y lo decimos sin rodeos en la tabla de arriba. Tarifa de nsign.tv a fecha de consulta: No lo publican. Su web pide una llamada para hablar de precio (comprobado el 24-09-2026: no hay página de tarifas accesible). La nuestra: 9,90 € por pantalla y mes, 7,90 € desde diez y 5,90 € desde cincuenta.

¿Puedo pasarme de nsign.tv a inpantalla?

Sí, y sin depender de nadie: le damos catorce días de prueba para montarlo en paralelo. Y si algún día quiere irse de aquí, se lleva todo en un ZIP con sus contenidos, listas, programación y registro.

¿Qué tiene inpantalla que no sea el precio?

Informe mensual de servicio automático, registro de actividad encadenado y verificable, disponibilidad medida desde fuera y publicada en abierto, y exportación completa. Es lo que hace falta para un pliego público con anexo de seguridad, y está construido para uno real.