Tres cosas que te van a costar dinero si las prometes:
Que funciona en cualquier televisor. No lo sabes hasta que lo pruebas. Pasa el diagnóstico antes.
Que el cliente no va a tener que tocar nada. Lo va a tocar, y si no le enseñas se dará de baja a los tres meses.
Que puede poner la tele de casa con Netflix al lado. Esto es una pantalla de emisión, no un reproductor multimedia.
Prometer de menos y cumplir de más es lo que hace que el cliente te recomiende al de al lado, que es de donde saldrá tu segundo cliente de esa calle.
Hazlo ahora
Repasa la última propuesta que mandaste y quita todo lo que no puedas demostrar en una pantalla.