A partir de diez pantallas tu tarifa baja a 7,90 € y a partir de cincuenta a 5,90 €. El salto no lo pides: sale solo.
Lo que sí cambia es tu forma de trabajar. Con diez clientes ya no te acuerdas de quién tiene qué: usa el panel de distribuidor, mira una vez a la semana quién está caído y quién no ha cambiado nada en un mes. Ese segundo es el que se va a dar de baja.
El cliente que no toca su pantalla en un mes es un cliente que ya no la mira. Llámale tú antes de que te llame él para darse de baja.
Hazlo ahora
Ponte un aviso semanal para mirar el panel de distribuidor. Diez minutos, todos los lunes.